White Dragon

Ice cold madness swirls in the air
As the white dragon soars at the tip of the world
There is a smell of rotten anxiety in my lair
We take our turns to bring the weekly supplies,
my comrade and I.

The little ones have no choice but to stay inside
While bubbles, mazes and puzzles keep them absorbed 
Alertness, psychosis and uncertainty
maintain us preoccupied.

Today, its fist attacked a member of our turf, 
Terrified, our leader ordered us
to be in confinement for the night
We’re vulnerable against this stealth assassin.

It’s been soaring for months
Grabbing the elderly, middle-aged and youngster leaving only droplets of poisonous blood behind.

“Mommy,” I heard my boy’s trembling voice, “I’m scared, is tita safe?”
“Of course she is,” i said without thought.
Separated we are, a boundary keeps us apart. 
Only by voice and video can we interact.
Is she really ok? I can not say.
And I’m afraid that scars will not heal
In my son’s beliefs

In the meantime, the day has come down to earth,
the night has got us at bay.
Still, let’s have faith that this dragon
Appease his rage
And become dormant again.

Y regresamos… Un momento para reflexionar.

Y regresamos a los días del trueque
Donde un kilo de carne vale menos
Que un bote de desinfectante
Donde una docena de huevos pesa más
Que un kilo de frijol y arroz.

Una vez más, regresamos a los tiempos de la peste
Cuando se le dio mas énfasis a la limpieza
Cuando se le daba la vuelta a la persona enferma
Cuando calles desiertas significaban el terror para muchos
Y un rayo de esperanza para otros.


Regresamos a los tiempos de poca cordura
Donde el que tenía la posibilidad, todo lo tenía
Y los que vivimos al día
Nos vemos entre filas esperanzados
A que quede algo en las estanterías.


Regresamos al tiempo donde no existía la medicina
Donde solo por fe tomábamos los brebajes de la abuela; y Dios quiera que sirva.


Regresamos a los tiempos donde se mandaba el amor por carta a larga distancia.
Donde los abrazos y besos
son monitorizados por un termometro al lado.


Regresamos al tiempo donde te arrebataban de tus manos
A tu ser más preciado
Y solo podías rezar que vivo regrese a tu lado.


Genocidio a manos libres
Ya no solo se ha visto en un país
Sino en todos los rincones del mundo

Los hornos queman sin parar
Y cenizas se elevan al azar.
Lluvias obscuras caen sin parar
Del cielo, del pueblo y de las almas
Que nos dejan su ejemplo para reflexionar .