Belladurmiente

Pequeña historia

Esta es la historia
De una chica muy peculiar
Le encantaba leer
Y con duendecitos jugar
Le encantaban las flores
De diferentes colores
Pintoresco jardín
Entre nubes de jazmín.

La llamaban belladurmiente
Y aunque
Su cabello era rizado
Parecían mas resortes
Que un cabello bien estilado
Con el viento se expandían
Y regresaban a su lugar.
No eran cabellos de plata
Ni dorados
Mas bien eran castaños
Que ayudaban a resaltar
Sus ojos amielados y rasgados
Sonrientes y adormilados.
Sus labios acarmelados
Cual pétalo en plena primavera
Quien diría que algún día…

Vivía su vida
Paseando y jugando
Con los duendes y hadas
Por las praderas.

En una ocasion Cenicienta
Paseaba a su mascota Bruno
La miró de lejos y le dijo
Belladurmiente como estás?
Te vez muy pálida
Estas bien? 

Belladurmiente le contestó
Que estaba cansada
Que no había comido
Y tenía muuuucha hambre.
Cenicienta preocupada
Le dijo, “No dejes de comer
Aunque estés divirtiéndote
Tu cuerpo lo necesita
Come verduras…”
Siguieron platicando
Y el tiempo pasó
Y Belladurmiente
Cada vez mas se cansó.
Ya a las praderas no caminó
Solo en su casa se quedó.

Al extrañarla
Los duendes y las hadas
La fueron a ver.
Llegaron a su casa
Y al ver que nadie salía
Entraron a buscarla.
“Belladurmiente donde estás?”
Por la sala y cocina
Ni sus luces se veían.
“Belladurmiente donde estás?”
Se fueron a su cuarto
Y ni una sombra se veía.
Hasta que pulgarcita
Se le ocurrió
Que tal vez
Estaría en el comedor.
Dicho y hecho
Ahí estaba sentada
Con su cara postrada
Sobre el plato lleno de comida.
Pulgarcita le dio palmaditas
En su mejilla diciéndole,
“Belladurmiente, despierta”
Siguió un momento de silencio
Mientras sentía la briza
de su aliento.
Al ver que no despertaba
Decidió hablarle a todos.
Vinieron los duendes
También las hadas
Y entre todos la llevaron
A su cama.

Al día siguiente
Belladurmiente
Al andar en su jardín
Se empieza a cansar
Y en cuclillas
Se pone a regar.

Cercas del bosque
Una abejita vuela veloz
Hacia el castillo de Rosa
Lleva su mision…

……..continuara……..

Este cuento, aunque es de fantasia, lleva una historia real. He decidió vivir mis días en un humo de fantasia o ciencia ficción. Sé que esta mal desviarse de la realidad, mas he podido desviar mi mentalidad y sobrellevar la situación con tranquilidad y de manera positiva. He decidió convertir mis días en nuevas aventuras, sin esperar un tesoro. Simplemente una nueva travesía a un horizonte sin medida.

Hola, soy Rosalva

Hola, me llamo Rosalva y hoy me diagnosticaron con leucemia linfocitica crónica.

Hace unos meses mi vida fue cambiando poco a poco. En momentos pensé que era solo cansancio, que tal vez tenía depresión, que eran consecuencias del encierro de tantos meses. Pensé que era cansancio de ser mamá, maestra de diferentes grados, mas niñera del mas pequeño, réferi, ama de casa, enfermera, plomería, jardinera, chef, vaya todo lo que se les pueda imaginar.

Los cambios al principio no fueron tan bruscos. Cansancio, mi periodo menstrual de 8 días cambio a 10 o 14 días, empezé con un dolor agudo en mi cabeza al acercarse mi periodo, tan agudo que me sorprendía que mi cabeza no estallara. Cosa hecha adrede, cuando ya sentía un estallido era cuando me empezaba a bajar mi periodo. Mis dedos los sentía hinchados y también sentía que me querían estallar y la sangre salir por ellos. Tuve muchos mas detalles que en su momento los tomé como exageraciones y me decía, estoy bien, es temporal. Solo que se me quite mi periodo volveré a lo normal y así era, con la exepcion de mi dolor constante de cabeza. Pasaron los meses y empezé a desmayarme, igual solo era cercas de mis periodos. Así que todo se lo atribuía a mi periodo; e igual que siempre, me decía no exageres, ya levantate no hagas un show. Para esto, ya tenia años que me salían los glóbulos blancos altos y los doctores me decían que tenia una infección y me la trataban con antibióticos y ya me sentía bien. Claro que era algo temporal, ya que cada mes tenia infecciones de garganta, oídos y también de mi parte. Estuve muchos años así. Hasta este Junio del 2020 que decidí dejar de tomar los antibióticos. Y sentí que mi cansancio era mas, que los desmayos eran mas seguidos, los dolores de cabeza estaban empeorando y sobre todo, antes me tomaba 6 horas en hacer limpieza general de mi casa y hoy me toman entre 4 y 5 días en poder llegar a terminar lo de antes. Claro, con esto se entiende que nunca pude terminar ya que en el proceso de medio día una casa con 3 niños pequeños es casi imposible que esté impecable. Ahora imagínense en 4 días! El constante sangrado de nariz, aunque era muy poco, aun es considerado fuera de lo comun. El hecho que me duelan los dedos al escribir o tocar cosas. No tengo seguro médico, estoy en Estados Unidos y mi única manera de ver a un doctor es ir a México. Caigo en el rango de muchos Mexico-americanos, así que es la única opción. Llegando a Noviembre le hice comentario a mi esposo (hasta con vergüenza) que estaba muy cansada. Recuerdo que lloré, parecía niña chiquita que le habían arrebatado un juguete y quejándose con sus papás. Mi esposo me abrazó y me dijo que solo de coordinarnos, que todo iba a estar bien. Por una o por otra razón no coordinábamos y se pasó el mes y el siguiente. A finales de Diciembre al estarme bañando, perdí el control de mis piernas y me caí. Recuerdo que mi esposo estaba muy al pendiente y como pudo abrió la puerta del baño y me vio practicamente sentada por no decir tirada con el agua callendome encima sin poder distinguir cual era agua y cuales eran mis lágrimas. Yo estaba quejandome, estaba enojada, demandaba respuestas del viento, de lo invisible, porqué Porque a mí Que me esta pasando!
Esa noche me derrumbé me pasé casi media hora ahí con el agua callendome, como si limpiando mi tristeza y mis inseguridades.
Decidimos ir con el doctor sin importar nada. Los siguientes días me la pasé casi sentada la mayoría del tiempo, claro sin dejar a los niños solos. Había momentos en que me sentía muy bien y en esos momentos hacia todo lo que no había podido hacer antes. Claro que el precio venía muy caro, despues de terminar tenía que estar sentada o de plano acostada, me sentía entre las nubes y mi cuerpo súper pesado, mis párpados eran difícil de abrir. Hasta me sentía temblorosa, como si hubiera hecho muchísimos ejercicios y ya no podía respirar de lo exhausta que estaba. Así fueron mis días hasta Febrero 8, 2021 que tenía la cita con la doctora, me pidió unos estudios de sangre para antes de tener su cita y seguí sus indicaciones. Entré a su consultorio ya con el sobre y empezó a introducirse y a hacerme preguntas cotidianas. Como a que se debe su visita, como se siente, ya saben las preguntas introductorias y poco a poco empezé a ver el cambio en su semblante al decirle mis sintomas. Tomó el sobre, sacó los estudios y me dijo, “Te voy a mandar con un hematólogo corazón, traes unas alteraciones en la sangre que ya esto es un caso delicado y necesitas una especialista.”
No lo voy a negar, si me asuste, también por dentro me decía, “ya lo sabia.” Como quiera me arme de valor y le pregunte, “porque doctora, que cree que pueda ser?”
Y también le hice el comentario que quería que me recetara algo para desparacitar a toda la familia ya que no lo hemos hecho hace mas de año.
A lo que me contesto, “No corazón, ahorita no puedes tomar nada, no puedo recetarte nada, el cuadro que estoy viendo aquí es de leucemia, claro, no soy experta así que déjame le llamo a una hematóloga que conozco para hacerte una cita. En estos momentos es muy importante que te cheque lo mas pronto posible.”
Y así fue, tenía muchas preguntas mientras sentía un peso apoderarse de mi serenidad. Traté lo mas posible de salir con una buena semblanza ya que mi suegra me había acompañado y no quería preocuparla mas. Mas tuve que decirle, como también a mi esposo y les pedí a mi familia por parte de mamá que pidieran una oración por mi, ya que me iban a hacer unos estudios y no sabíamos cual sería el resultado. No quise alarmarlos, simplemente les pedí una oración. Pasaron los días y me pedían mas estudios y a esperar una semana 2 semanas y a la tercera semana me dijo mi cuñada que porque no tratábamos otra opinión. Para esto ya me habían hecho varias pruebas de sangre, mis linfocitos estaban cada vez mas altos y teníamos ya una idea, solo que la hematóloga no nos daba algo concreto. Teníamos una idea de cual seria el siguiente paso, más la hematóloga nos seguía pidiendo otros exámenes de lo mismo. Así que decidí en decirle a mi cuñada que sí, y estoy muy agradecida. Consiguió cita para el siguiente día en Monterrey, nos fuimos muy temprano y gracias a Dios llegamos con bien. Ese mismo día, el 24 de Febrero del año 2021 me dió el diagnostico.

Porqué escribo sobre esto?
Porque somos muchas las mujeres que sentimos cansancio. No solo las mujeres, también los hombres. Y lo dejamos al estrés cotidiano, lo achacamos a la depresión, en nosotras a nuestra menstruación, a nuestros hijos o a algún conflicto diario.  Yo en lo particular tuve muchos detalles que fueron apareciendo poco a poco y decidí no ponerles atención por no verme exagerada, por no dar lata, por no cuidarme, por no amarme más, porque se me olvida que yo llevo el timón de mi barco y por llevar a todos a salvo a sus destinos, me olvido de mi persona. Me olvidé de que si yo, la capitana de mi barco se colapsa, se puede hundir mi tripulación. Claro que todos somos necesarios, mas no indispensables. Pero mientras alguien mas tome el timón, el barco va a estar sin destino.

Cuídense, chequense y no lo dejen al olvido. Es mejor tomar medidas al principio y atacar a este enemigo invisible que fluye entre las venas, a que estar invadida y que ningún armamento pueda detenerlo.