La Vida

En momentos como este
Te das cuenta que
La vida te mantiene ocupado(a).

Naces…
Y lo primero que cruza en tu vida
Es sobrevivir.
Aferrandote a ese respiro de vida
lloras sin medida.

Suerte
Si tienes quien te consuele
Y te cuide.
Suerte
Si tienes quien te enseñe
Y te guíe.
Mas aun con una buena crianza
La vida te da otras enseñanzas.

Te vas moldeando
Según tus pasos
Según tus creencias
Según tus experiencias
Formas tu templo.
Dogma personal
Difícil de penetrar.

Y sigues creciendo
Te das cuenta
Que todo cuesta
Que para todo hay un trueque
Una transacción
Ya sea física o hablada.

Trazas tus metas
Y empiezas con tu tarea.
Se vuelve difícil
Mas sabes
Que si le hechas ganas ahorita
Vas a tener un final confortable.

Y en ocasiones
Te olvidas
De que parte de lo que te rodea
O los que te rodean
También forman
Parte de tu meta final.
Pero estas muy ocupado
O simplemente cansado
Y se te olvida ponerle atención.

Pasa el tiempo y vez cambios
Algunos buenos
Algunos no tanto.

Y aunque es bueno
Quitar del camino
A las piedras filosas
Hay que dejar
Crecer a las rosas
Cuidarlas
Moldearlas.

Claro, como todo
Tiene su tiempo primordial
Si en su momento
No las llenaste de amor
Si en su momento
No les pusiste atención
Tal vez cuando por fin
Traes todo para cuidarlas
Y por fin les dedicas
Tu tiempo
Y das todo de ti
Tal vez…
Tal vez
Simplemente ya no existan…

Lo puedes interpretar
Como tu familia
O como a una persona especial.
Claro que
También
Lo puedes interpretar
Como tu salud.

Cuídate
Quiérete
Amate
No te olvides
De tus seres queridos
No te olvides
De tu entorno
Pero sobre todo
No te olvides de ti.

Shadows

Shadows of my past
Biggest fears to surpass
The spiders from those dreams
Of toys and dolls
Arranged on my bed
Thus the lonely night
Sitting on the street.

La mano pachona
As well as la llorona
They seem to be lurking
Crawling, manifesting on my skin.

The abandonment from the embrace
From the extra gifts
In contrast to the child’s needs.
To the whispers of the crowd
Emphasizing arrows to its prey.

Afraid of the masked monsters
And their invisible claws
Of their unsolicited touchy feeling
Hiding behind a smile
And submissive with no flaws
Yet predators ready to pounce
When there’s a chance.

Yes, afraid of the two-faced
Of the blinded eyed
Of the slip tongued
Of the coldness in their heart.

Such darkness in the light
Childish it seems
But the scars
Are hard to heal.
Afraid
I still feel.

*prompt from HOWLS FROM EL MONTE weekly prompts

White Dragon

Ice cold madness swirls in the air
As the white dragon soars at the tip of the world
There is a smell of rotten anxiety in my lair
We take our turns to bring the weekly supplies,
my comrade and I.

The little ones have no choice but to stay inside
While bubbles, mazes and puzzles keep them absorbed 
Alertness, psychosis and uncertainty
maintain us preoccupied.

Today, its fist attacked a member of our turf, 
Terrified, our leader ordered us
to be in confinement for the night
We’re vulnerable against this stealth assassin.

It’s been soaring for months
Grabbing the elderly, middle-aged and youngster leaving only droplets of poisonous blood behind.

“Mommy,” I heard my boy’s trembling voice, “I’m scared, is tita safe?”
“Of course she is,” i said without thought.
Separated we are, a boundary keeps us apart. 
Only by voice and video can we interact.
Is she really ok? I can not say.
And I’m afraid that scars will not heal
In my son’s beliefs

In the meantime, the day has come down to earth,
the night has got us at bay.
Still, let’s have faith that this dragon
Appease his rage
And become dormant again.

Y regresamos… Un momento para reflexionar.

Y regresamos a los días del trueque
Donde un kilo de carne vale menos
Que un bote de desinfectante
Donde una docena de huevos pesa más
Que un kilo de frijol y arroz.

Una vez más, regresamos a los tiempos de la peste
Cuando se le dio mas énfasis a la limpieza
Cuando se le daba la vuelta a la persona enferma
Cuando calles desiertas significaban el terror para muchos
Y un rayo de esperanza para otros.


Regresamos a los tiempos de poca cordura
Donde el que tenía la posibilidad, todo lo tenía
Y los que vivimos al día
Nos vemos entre filas esperanzados
A que quede algo en las estanterías.


Regresamos al tiempo donde no existía la medicina
Donde solo por fe tomábamos los brebajes de la abuela; y Dios quiera que sirva.


Regresamos a los tiempos donde se mandaba el amor por carta a larga distancia.
Donde los abrazos y besos
son monitorizados por un termometro al lado.


Regresamos al tiempo donde te arrebataban de tus manos
A tu ser más preciado
Y solo podías rezar que vivo regrese a tu lado.


Genocidio a manos libres
Ya no solo se ha visto en un país
Sino en todos los rincones del mundo

Los hornos queman sin parar
Y cenizas se elevan al azar.
Lluvias obscuras caen sin parar
Del cielo, del pueblo y de las almas
Que nos dejan su ejemplo para reflexionar .

El día en que la ansiedad se apodero de mi.

En ocasiones hacían noches de bohemia en la casa. Este fue un de esos días. En aquel entonces acaban de terminar la placa de la segunda planta de la casa por lo cual se tenía que mojar. Hasta hoy en día, no tengo idea del porqué, mas lo hicimos. En aquel entonces entrabas a la casa y llendo de lado izquierdo estaba una sala, la cual tenía un set de sillones floreados. En la parte de en medio bajabas 2 escalones y te encontrabas con una estilo cantina rodeada de obras de arte. La que más me gustaba era la de zeus, sentado con un pie hacia atrás y el otro enfrente como si se estuviera dando la vuelta o como si alguien le estuviera hablando. Se veía majestuoso y robusto, con la mirada firme y viendo al horizonte. Debajo de todas estas estatuas estaba un camino de asientos al rededor donde nos sentábamos y algunos se ponían a tocar la guitarra y otros cantaban. Un ambiente ameno y familiar. La luz que nos daba durante el día era natural ya que el techo era un domo. Al lado derecho estaba la biblioteca, así le decía yo, practicamente era un librero que en la parte de abajo tenia puertas y la parte de arriba eran cuadros donde papá ponía sus libros y algunos cuentos y libros de nosotros, también tenia dos sillones de color café claro con una estampa redonda floreada. En ese día recuerdo que estaban todas las mujeres sentadas en la sala floreada y mamá me dijo que cambiara la manguera del lado derecho de la placa al lado izquierdo.  Subí al segundo piso y al llegar a la ventana me para un primo,
“También voy.” No lo pensé mucho y le dije que estaba bien. Nos salimos por la ventana y fuimos a donde estaba una escalera de madera que ibamos a subir para mover la manguera. Claro está, que a la edad de 7 años no piensas lo inseguro que es subir una escalera que solo esta apoyada a una pared y que esta cerca de la orilla donde podarías caerte de un primer piso casi 2. Pero bueno, ahí voy ya lo había hecho en varias ocasiones así que ya sabia lo que tenia que hacer. Al subir al techo del segundo piso caminé hacia la manguera y la arrastré al otro lado de la casa, vi hacia la calle y al ver que nunca subió mi primo, pensé que le había dado miedo. Al ir caminando hacia donde estaba la escalera iba pensando en como burlarme de el. La burla fue para mi. Al llegar a la orilla vi a mi primo tirado en el techo del primer piso con una mancha de sangre en el piso al rededor de su cabeza. Me asuste mucho pero no pude gritar, como pude y aferrandome a la escalera con cada movimiento al bajarla. Por fin toque el piso y tuve que saltar su pie para poder llegar a el. Le hablé y nada, lo moví, más sin reacción alguna. Sentí mucho frío y no podía hablar, no sabía que hacer. Me levanté y corrí hacia la ventana, al entrar no pisé bien y me caí dentro del cuarto vació. Intenté gritar pero mi voz no salio, solo lágrimas y sudor. Estaba segura que tenía frío, más mi cuerpo estaba empapado en sudor y mis manos con sangre. Lo único que pude pensar en ese momento era en bañarme. Como pude salí del cuarto y baje las escaleras. Al llegar a la primera planta vi a todos de reojo y seguí corriendo directo al baño. Me metí en la bañera, abrí el agua y me senté donde cae el agua. Estaba temblando, tenía mucho frío, sentía el golpe del agua caer sobre mi. No podía pensar, solo recordaba su cuerpo tirado, solo veía la sangre en mis manos, que iba a hacer?! Tengo que decirles a los demás, pero mis piernas no me hacían caso, mi voz no salia, solo sentía dolor en mi pecho, un nudo en la garganta, batallaba para respirar, me ardian los ojos de tanto llorar y no dejaba de temblar. No tengo idea de cuanto tiempo estuve ahí. Solo sé que entró mamá muy asustada y grito, “aquí está, diles que ya la encontré.” Eso fue lo único que recuerdo, despues de eso, todo es negro. No recuerdo cuando salí del baño, no recuerdo quien me cambio de ropa, no se nada. Hasta el día siguiente que desperté y pregunté por él. Me dijeron que estaba en el hospital, me preguntaron que que había pasado, y no sabia que decir. Yo tampoco se que pasó, yo solo fui a cambiar la manguera y cuando regrese el ya estaba así. Al parecer otro de mis primos fue el que lo vio y les dijo a todos. Estoy muy agradecida por eso. Cuando fui a visitarlo al hospital, le pedí disculpas. Y me dijo que ahora estaba bien padre porque le podía decir a sus amigos que lo cocieron en la cabeza.  Quería reír con el pero me sentí tan culpable de haberle dicho que estaba bien que subiera conmigo, que solo me salieron las lágrimas…